Un proyecto aprobado en Diputados propone elevar las penas por organizar fiestas clandestinas de hasta 20 días de arresto a un rango de entre 30 y 80 días e incorporar la responsabilidad de los dueños de los inmuebles. Desde el sector de discotecas apoyaron la regulación, aunque pidieron ampliar el alcance de la norma.
Ante el crecimiento de las fiestas clandestinas en distintos puntos de la provincia, avanza en la Legislatura de Salta un proyecto que busca endurecer las sanciones contra quienes organizan este tipo de eventos ilegales.
En diálogo con El Tribuno, el diputado provincial y autor de la iniciativa, Guillermo Kripper, explicó que la propuesta surge a partir de la preocupación de padres y vecinos por los riesgos que generan estas reuniones.
Según detalló, se trata de fiestas que se realizan sin habilitación, al margen de la ley, y que suelen derivar en situaciones de violencia, consumo de alcohol por parte de menores y otros incidentes.
“Son eventos que producen hechos de violencia, presencia de menores, venta de alcohol a menores, accidentes de tránsito, peleas y hasta intoxicaciones etílicas que muchas veces terminan en las guardias de los hospitales públicos”, señaló.
Modificación de la ley de contravenciones
El proyecto plantea modificar el artículo 124 de la ley de contravenciones para endurecer las sanciones contra los organizadores de estas fiestas.
Actualmente, la normativa contempla penas de hasta 20 días de arresto. Con la reforma, las sanciones pasarían a ser de entre 30 y 80 días, dependiendo de la gravedad del caso.
Kripper explicó que la sanción inicial podría ser de 30 días, pero se iría agravando según las condiciones detectadas en el operativo.
Entre los factores que incrementarían la pena se encuentran: la presencia de menores de edad, la venta de alcohol a menores, el cobro de entradas con fines de lucro, la realización del evento en espacios que no cumplen con la capacidad permitida, ruidos molestos o falta total de habilitación.
La intervención inicial seguiría estando a cargo de la policía, mientras que la sanción final sería determinada por un fiscal especializado en contravenciones.
Responsabilidad para los dueños de los inmuebles
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es que también se incorpora la responsabilidad del propietario del inmueble donde se realice una fiesta clandestina.
Según el legislador, muchas veces estas reuniones se organizan en casas particulares o espacios alquilados, y cuando intervienen las autoridades los responsables se desentienden de la situación.
“Muchas veces el responsable cierra la puerta del lugar donde se hizo la fiesta y se lava las manos, mientras los chicos quedan en la calle”, advirtió.
El diputado remarcó que la intención del proyecto no es prohibir la diversión juvenil, sino generar condiciones seguras. “La idea no es impedir que los jóvenes se diviertan, sino avanzar hacia espacios ordenados y habilitados donde puedan hacerlo sin correr riesgos”, explicó.
El impacto en vecinos y familias
El legislador también señaló que las denuncias por fiestas clandestinas se multiplicaron tanto en la capital como en el interior de la provincia.
Además de los riesgos para quienes participan, el fenómeno genera conflictos de convivencia con los vecinos.
“Hay muchos reclamos por ruidos hasta altas horas de la madrugada. Hay gente que tiene que trabajar al día siguiente y no puede descansar porque tiene una fiesta clandestina en el barrio”, indicó.
Otro problema se presenta cuando estos eventos son clausurados durante la madrugada. “Muchas veces se clausuran a las tres de la mañana y los chicos quedan en la calle, con todo el riesgo que eso implica”, agregó.
El fenómeno que creció después de la pandemia
Kripper aseguró que la proliferación de fiestas clandestinas se intensificó luego de la pandemia y que el problema se repite en distintas localidades de la provincia.
El proyecto recibió aportes de legisladores del interior y también de organismos vinculados a la seguridad.
“Es una problemática social que ha crecido mucho en los últimos años y que necesita una respuesta clara para frenar su avance”, sostuvo.
La iniciativa ya fue aprobada en la Cámara de Diputados y ahora deberá ser revisada por el Senado provincial.
El sector nocturno apoya la regulación, pero pide ampliar el debate
Desde el sector empresarial de la noche coincidieron en la necesidad de avanzar con regulaciones más estrictas. En diálogo con El Tribuno, Mario Delaloye, referente del sector discotecas en Salta, consideró positiva la iniciativa, aunque señaló que el proyecto debería contemplar otras situaciones que también generan eventos ilegales.
“La verdad que no nos invitaron a participar del proyecto, pero por lo que vimos en la prensa me parece muy bueno. Todo lo que esté dentro de un marco legal es la única manera de tener lugares controlados”, afirmó.
Propuestas para ordenar la actividad nocturna:
Delaloye también planteó la necesidad de ordenar los horarios y las actividades nocturnas para evitar la proliferación de fiestas ilegales.
Entre las medidas que mencionó se encuentra la diferenciación de horarios según el tipo de local, similar a lo que ocurre en otras grandes ciudades.
Por ejemplo, que las confiterías y locales gastronómicos cierren más temprano y que los boliches habilitados puedan funcionar hasta más tarde.
“El que tiene baile podría trabajar hasta las cinco o seis de la mañana, y el que no tiene baile debería cerrar antes. Así se separan claramente las actividades y se facilita el control”, explicó.
El empresario también señaló que actualmente existen tres tipos de fiestas clandestinas:
- las que se realizan sin ningún tipo de habilitación,
- las que funcionan en locales habilitados pero para otro rubro,
- y los llamados “after”, que comienzan después del cierre de los boliches.
Según afirmó, ordenar estos tres escenarios permitiría reducir significativamente los eventos ilegales.
A la espera del debate en el Senado
El proyecto para endurecer las sanciones contra las fiestas clandestinas ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora deberá ser tratado en el Senado provincial.
Por el momento, la iniciativa no figura entre los temas inmediatos del recinto, aunque se espera que sea debatida en próximas sesiones.
Mientras tanto, el debate sobre la regulación de la noche salteña continúa sumando voces de distintos sectores que coinciden en un objetivo común: reducir los riesgos y ordenar una actividad que, en los últimos años, creció al margen de los controles.
Fuente: El Tribuno













