El crimen de Santiago Ferrufino, el joven de 24 años conocido como “Pipa”, abre un interrogante clave: ¿fue un ataque directo y planificado? La investigación avanza sobre esa hipótesis tras los testimonios que apuntan a que el agresor sabía a quién buscaba.
El hecho ocurrió en el barrio Santa Lucía, en un contexto de tensión, corridas y enfrentamientos entre grupos. En ese escenario, un hombre llegó en motocicleta y, sin mediar palabras, abrió fuego contra la víctima.
“Venía rápido, con un arma, parecía que sabía a quién buscaba”, relató una vecina a El Tribuno, una frase que se convirtió en uno de los indicios más fuertes para los investigadores, que analizan la posibilidad de un ataque premeditado.
Según las primeras reconstrucciones, el agresor no habría disparado al azar: fue directamente hacia Ferrufino. Este dato refuerza la línea de un posible ajuste de cuentas, aunque por el momento no hay una hipótesis confirmada oficialmente.
El presunto autor fue detenido pocas horas después del crimen y será imputado bajo la intervención del fiscal penal Santiago López Soto. Además, este domingo se logró secuestrar la motocicleta que habría sido utilizada durante el ataque, un elemento clave para la causa.
En paralelo, los investigadores analizan el entorno de la víctima. Trascendió que Ferrufino tenía antecedentes y que tiempo atrás había estado detenido, aunque en la actualidad trabajaba vendiendo bollos en el barrio. También era padre de una niña de aproximadamente cinco años.
Fuente: Informate Salta












