Wayar rompió el silencio tras la muerte de Tomi: “Esa misma noche había renunciado”

La Merced atraviesa horas límite. La muerte de Tomás Alancay, el nene de 5 años atropellado por el chofer del intendente, desató una crisis que ya no es solo social: ahora también golpea de lleno a la política local.

En medio del dolor y la bronca de los vecinos, el intendente Javier Wayar rompió el silencio, pero lo hizo lejos de la gente: a través de una entrevista telefónica en el programa “El Murishow”.

“Esa misma noche ya había renunciado”

El jefe comunal sorprendió al asegurar que intentó dejar su cargo apenas se enteró de la tragedia.

“Yo esa misma noche hablé con el Presidente (Concejo Deliberante), ya había renunciado. Él no llegaba ese día rápido, recién el otro día a las 4 de la mañana se quería juntar”, expresó.

Según explicó, la renuncia fue comunicada a Enrique Humberto Torres, pero finalmente no se concretó.

Además, agregó: “Yo nunca tuve la intención de seguir, tampoco”.

Ausencia que generó más bronca

Mientras tanto, en las calles de La Merced la indignación crece. Vecinos marcharon, reclamaron justicia y apuntaron directamente contra el municipio.

Uno de los puntos que más molestó fue la ausencia total de Wayar en las manifestaciones. Ni siquiera se acercó a hablar con la gente en el momento más crítico.

El propio intendente reconoció haber visto las protestas: “En la mañana (lunes) lo veo en las manifestaciones y golpeando las paredes de la Municipalidad”.

Contradicciones y dudas

Otro dato que generó ruido fue su explicación sobre la camioneta involucrada en el hecho.

Wayar admitió que, si bien inicialmente se habló de una sustracción sin consentimiento, la denuncia fue realizada horas después del accidente, pese a que ya sabía que el vehículo no estaba.

También reveló que recibió recomendaciones para no dejar el cargo: “Hablé con el presidente del Foro de Intendentes, me dijo que no renuncie. Ahora me voy a Gran Bourg, me han hecho llamar, pero bueno”

Sin diálogo con la familia

En medio de todo, el vínculo con la familia de Tomás está completamente roto.

“La familia no se quiere comunicar. Se sienten mal. No me quisieron saludar ayer, tuvimos una mediación en Cerrillos pero no quisieron hablar”, confesó.

Fuente: Qué Pasa Salta

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