“Es una alerta roja para la provincia”: Confirman la primera muerte por chikungunya en Salta

La provincia de Salta confirmó el primer fallecimiento por chikungunya: se trata de un paciente de Embarcación que inició síntomas el 27 de marzo, fue derivado a un hospital de mayor complejidad en San Ramón de la Nueva Orán y murió el 4 de abril tras agravarse su cuadro con una neumopatía.

En este contexto, el Dr. Bernardo Biella, en diálogo con Efecto Dominó, de Radio LUP, advirtió que la situación sanitaria es crítica y calificó el escenario como una “alerta roja” para la provincia. “Hay que tomar dimensión del problema. Es una enfermedad transmitida por el mismo mosquito del dengue, pero con características clínicas diferentes y, en algunos casos, más incapacitante”, explicó.

Biella remarcó que el chikungunya provoca fiebre alta y dolores articulares intensos que pueden persistir durante meses e incluso años, a diferencia del dengue.

Además, señaló que el riesgo de cuadros graves aumenta en personas con enfermedades preexistentes como diabetes, patologías oncológicas o problemas cardiovasculares. “En esos pacientes, puede ser el empujón final que les cueste la vida”, sostuvo.

El especialista también cuestionó la falta de herramientas sanitarias específicas: “No hay vacuna ni tratamiento antiviral. Solo podemos aliviar los síntomas con paracetamol, reposo y líquidos. Es inadmisible en estos tiempos”.

Respecto al aumento de casos —más de 500 en la provincia—, Biella fue contundente: “Nos olvidamos del descacharrado. Después del dengue limpiamos, pero con las lluvias volvimos a descuidarnos. El mosquito vive en nuestras casas”.

En ese sentido, explicó que el brote se originó en el norte provincial, especialmente en Salvador Mazza, por el ingreso de personas infectadas desde Bolivia. “El mosquito se contagia al picar a una persona enferma y luego transmite el virus a otros. Así se generó la cadena de contagios”, indicó.

Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la ineficacia de la fumigación en la región. “El mosquito que tenemos es 80% resistente. Fumigar hoy no tiene sentido: mata otros insectos, como las abejas, pero no al vector. Es un daño ambiental sin resultados”, advirtió.

Por último, destacó que la baja de temperaturas podría contribuir a reducir la circulación del mosquito, aunque insistió en que la prevención debe sostenerse todo el año. “El mosquito no vuela más de 100 metros. Está en nuestra manzana. Si no eliminamos los criaderos, el problema va a seguir”, concluyó.

Fuente: Informate Salta

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