El agua alcanzó una cota de 1.035,35 metros sobre el nivel del mar, a tan solo 1,65 metros del límite crítico, donde se activan los aliviaderos para evitar el colapso de la estructura.
Las persistentes lluvias en la cuenca de los ríos Arias y Guachipas en los últimos días causaron la magnitud del fenómeno.
Además, la situación dejó muros, estacionamientos e incluso sectores de viviendas privadas han quedado completamente bajo el agua.
Cabe destacar que las estructuras afectadas fueron edificadas por debajo de la denominada “Cota de Seguridad”.
Según la normativa vigente, estas áreas deben permanecer libres de cualquier construcción debido al riesgo hídrico natural del embalse.
En ese sentido, se abrió nuevamente el debate sobre la falta de controles en la zona.
Asimismo, hay una fuerte preocupación tanto por los daños materiales como por el impacto ambiental de estas obras no autorizadas en el ecosistema del dique.
Fuente: Nuevo Diario de Salta













