En la última semana epidemiológica, comprendida entre el 5 y el 11 de julio, en Salta se notificaron 188 casos de bronquiolitis, totalizando 4009 casos durante el primer semestre del año.
Al respecto, el médico pediatra Néstor Vain advirtió que el país atraviesa el pico de circulación del virus que provoca la bronquiolitis y alertó que muchos niños permanecen internados por una enfermedad que, en gran medida, puede prevenirse con medidas de cuidado y vacunación.
En diálogo con Efecto Dominó, por Radio LUP 94.7, el especialista remarcó la importancia de reforzar las acciones preventivas durante el invierno.
“El pico está ocurriendo ahora, con muchos chicos internados por este virus en distintas partes del país. Es una lástima cuando esto sucede sin haber tomado las medidas de prevención que existen y que disminuyen mucho la posibilidad de esta enfermedad”, sostuvo.
Las medidas que ayudan a prevenir la bronquiolitis
Vain explicó que muchas de las recomendaciones son las mismas que se aplican para prevenir otras infecciones respiratorias y que deberían incorporarse como hábitos cotidianos, especialmente cuando hay bebés o niños pequeños en el hogar.
Entre ellas mencionó evitar el hacinamiento, mantener a los chicos alejados del humo del cigarrillo, fomentar la lactancia materna y reforzar la higiene.
“Hay que cuidarnos porque a los demás les puede producir una enfermedad grave. Que la mamá pueda amamantar es una medida de prevención fabulosa porque disminuye mucho las infecciones”, afirmó.
El pediatra también recordó que el virus puede permanecer activo durante varias horas sobre distintas superficies.
“Este virus queda arriba de una mesa durante seis horas y puede seguir contagiando. Por eso el lavado de manos y la limpieza de las superficies son muy importantes”, explicó.
La enseñanza que dejó la pandemia
Vain aseguró que la pandemia de COVID-19 demostró la eficacia de las medidas de prevención para reducir la circulación de otros virus respiratorios.
Recordó que durante los años de aislamiento prácticamente no se registraron casos de bronquiolitis.
“Durante la pandemia casi no tuvimos bronquiolitis. No había jardines de infantes, usábamos barbijo y todos reforzábamos el lavado de manos. Esas medidas ayudaron muchísimo a disminuir las infecciones respiratorias en los chicos”, señaló.
Finalmente, insistió en que mantener los hábitos de higiene y prevención sigue siendo una de las herramientas más eficaces para proteger a los niños durante la temporada invernal.
No automedicar y consultar ante los primeros síntomas
Vain también advirtió sobre un error frecuente entre los padres: automedicar a los niños o minimizar los primeros síntomas de la bronquiolitis.
En ese sentido, remarcó que es fundamental que los organismos de salud refuercen las campañas de información para que las familias sepan cuándo acudir a un profesional.
“También es responsabilidad de los ministerios de Salud, municipales, provinciales y nacionales, difundir cuáles son los síntomas de esta enfermedad y cuándo hay que concurrir al médico”, afirmó.
El especialista explicó que la evolución de la bronquiolitis es impredecible y que dos bebés con las mismas características pueden atravesar cuadros completamente distintos.
“Dos chicos de tres meses pueden contagiarse el mismo virus. Uno puede tener apenas unos mocos y una tos leve y recuperarse en pocos días, mientras que el otro puede desarrollar una enfermedad grave, necesitar oxígeno, internación e incluso asistencia respiratoria. No hay forma de prever cuál de los dos va a evolucionar peor”, señaló.
Por eso, recomendó no automedicar a los niños y consultar rápidamente cuando aparecen los primeros signos de alarma. “Cuando un lactante empieza con mocos, tos, le cuesta comer, no puede dormir, cambia de color o está muy inquieto, hay que consultar. La evaluación médica permite determinar si necesita un tratamiento más intensivo”, concluyó.
Fuente: Informate Salta














