El acceso cada vez más temprano de chicos y adolescentes a redes sociales, videojuegos y plataformas digitales también trae nuevos riesgos. Uno de ellos es el grooming, un delito que puede comenzar con una simple conversación en Internet.
El grooming ocurre cuando una persona adulta contacta a un niño, niña o adolescente mediante Internet u otras tecnologías con la intención de atentar contra su integridad sexual. En muchos casos, el acosador utiliza una identidad falsa y busca generar confianza antes de avanzar con sus objetivos.
¿Cómo pueden acercarse los acosadores?
El contacto puede producirse a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería, videojuegos online u otras plataformas que utilizan habitualmente los chicos.
Por eso, desde el entorno familiar es importante conocer con quiénes interactúan los niños en Internet y generar un espacio donde puedan contar si alguien los incomoda, les pide información privada, fotografías o intenta mantener conversaciones en secreto.
La prevención comienza con el diálogo
Los especialistas recomiendan que madres, padres y adultos responsables hablen con los chicos sobre el uso seguro de Internet, sin generar miedo ni prohibiciones que puedan dificultar la comunicación.
También es importante enseñarles a cuidar sus datos personales, revisar la privacidad de sus cuentas y comprender que no todas las personas que conocen en Internet son quienes dicen ser.
¿Qué hacer ante una sospecha?
Si un niño o adolescente cuenta que está siendo víctima de grooming, lo fundamental es escucharlo y no culparlo. La responsabilidad es siempre de quien comete el delito.
Las autoridades argentinas recomiendan conservar las pruebas, como capturas de pantalla, números de teléfono, nombres de usuario, mensajes o enlaces relacionados con el contacto. También aconsejan no enfrentarse con el acosador ni eliminar inmediatamente la conversación, ya que esa información puede ser importante para una investigación.
En Argentina también se puede solicitar orientación llamando a la Línea 102 o a la Línea 137, y realizar la denuncia correspondiente ante la fiscalía.
Una conversación puede prevenir un problema mayor
El objetivo no es que los chicos tengan miedo de Internet, sino que aprendan a utilizarlo de manera segura. Para eso, el acompañamiento de las familias y una comunicación abierta resultan fundamentales.
Hablar, escuchar y acompañar también es una forma de proteger.














