El papa León XIV confirmó que viene a la Argentina: “Me llena de alegría regresar al continente”

ROMA.- “No existen contraindicaciones que le impidan emprender, tal como estaba previsto, su próximo viaje apostólico a América latina”. Después de que su médico personal, Luigi Carbone, confirmó que su recuperación postoperatoria sigue avanzando a toda marcha, el papa León XIV confirmó este lunes que viajará a la Argentina, Uruguay y Perú, tal como se había estipulado antes de la intervención quirúrgica a la que fue sometido por un cáncer de pulmón.

“Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida”, escribió el Papa en un posteo difundido en X, y agregó: “Que este viaje sea una ocasión para abrir nuestros corazones los unos a los otros, fortalecer nuestra comunión como hermanos y hermanas, y renovar nuestro compromiso de anunciar el Evangelio con alegría”.

El presidente Javier Milei compartió el posteo del Papa y celebró la noticia. “¡Alegría enorme!”, escribió en X.

Poco antes, en un comunicado más largo que los habituales y mientras desde hace días se esperaba la confirmación de un viaje que siempre estuvo en pie y jamás fue anulado, la Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo saber que, después de la operación del martes 13, “la recuperación del Santo Padre continúa, de acuerdo con las valoraciones positivas comunicadas por el equipo médico que lo atiende”.

“Como se informó anteriormente, la intervención quirúrgica se realizó con éxito y sin complicaciones. Los exámenes médicos posteriores confirmaron que la enfermedad estaba localizada y que no es necesario ningún tratamiento oncológico adicional”, añadió.

Subrayó, además, que desde que regresó al Vaticano -el sábado 17-, Robert Prevost, de 71 años, no fumador y deportista, “ha retomado gradualmente sus actividades, adaptando su agenda diaria en consulta con sus médicos para dar prioridad a su recuperación, mientras continúa cumpliendo con las responsabilidades de su ministerio”.

“Ha mantenido importantes compromisos y actividades públicas, atendiendo a las necesidades de cada jornada y reservando los períodos de descanso adecuados”, también indicó. De hecho ya presidió en dos oportunidades la tradicional oración dominical del Ángelus, ocasión en la que ostentó buen semblante, retomó varias de sus audiencias y sorprendió el miércoles pasado al subirse ágilmente al papamóvil para saludar a la multitud, antes de la tradicional audiencia de los miércoles. “El Santo Padre expresa su profunda gratitud por las oraciones y las muestras de afecto recibidas de todas partes del mundo, así como por la dedicada atención de los profesionales sanitarios que lo han acompañado durante su recuperación”, sumó el comunicado.

Mencionó después a su médico personal -que “heredó” del papa Francisco-, el doctor Luigi Carbone, que confirmó que “la recuperación posoperatoria del Santo Padre sigue avanzando, y los últimos exámenes médicos dan fe de su buen estado de salud y de su favorable condición clínica”. “Teniendo en cuenta su situación clínica actual, así como los resultados de las pruebas diagnósticas y los análisis de laboratorio realizados, no existen contraindicaciones que le impidan emprender, tal como estaba previsto, su próximo viaje apostólico a América Latina”, siguió. Ya el sábado del alta médica del Papa después de una internación de cuatro días, menos de lo previsto, en el hospital Gemelli, el cirujano especializado en tórax, Stefano Margaritora, en una entrevista con Vatican News había adelantado que su paciente ilustre iba a poder realizar el viaje.

El comunicado remarcó después que el Papa sigue las recomendaciones médicas “con gran esmero y diligencia, y con la firme determinación de continuar sirviendo a la Iglesia”. Acto seguido, llegó la información más llamativa de todas: “a este respecto, la Oficina de Prensa de la Santa Sede confirma que el Viaje Apostólico del Papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre de 2026, se desarrollará conforme al programa publicado anteriormente”, anunció. Esto soprendió. Aunque se esperaba que llegara la confirmación oficial del viaje, también se especulaba con algunos cambios en la agenda, que es muy exigente, por no decir agotadora y que fue organizada antes de que el Papa, en un control de rutina, descubriera que tenía un nódulo en el pulmón, que, como los médicos sospecharon, terminó siendo un tumor maligno que determinó la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. La agenda, en efecto, prevé 12 días de viaje, a tres países, visitando diez ciudades, tomando 14 vuelos en total -dos en helicópetro-, 32 discursos, 26 homilías, 12 saludos. Se pensaba sobre todo con algunos cambios en la etapa de Perú -la más querida por el Pontífice, ya que allí pasó la mitad de su vida sacerdotal, primero como misionero agustino y después, como obispo-, que es la más larga, del 11 al 16. Lo que más preocupa es una visita a Cusco, que queda a 3400 metros de altura, algo que algunos médicos -pero no los del Papa-, consideran poco prudente después de una operación de pulmón.

“El Santo Padre espera con gran alegría y entusiasmo este viaje, que ofrecerá oportunidades para fortalecer los vínculos de comunión con las Iglesias locales, alentar a los fieles en su misión y llevar un mensaje de fe, esperanza y paz a los pueblos de las naciones de Uruguay, Argentina y Perú, encontrando con su fe y compartiendo la esperanza y la paz que Cristo trae a nuestro mundo”, concluyó el comunicado, que repitió el mensaje de X del Pontífice.

Fuente: La Nación

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