Hantavirus: En Salta no se registra la variante Andes-Sur

En lo que va del año, la provincia de Salta registra 16 casos confirmados de hantavirus, concentrados principalmente en el departamento Orán, con el 73% de los casos. Aunque las infecciones presentan una alta mortalidad, la situación se encuentra bajo vigilancia epidemiológica y no se ha confirmado transmisión interhumana de las variantes circulantes, asociándose los contagios al contacto con roedores silvestres. Del total de los infectados, se reportaron cuatro fallecimientos.

La mayor concentración de casos se ubica en el departamento Orán y hay algunos registros en el departamento General Güemes y General José de San Martín. La evidencia indica que en Salta no circula la variante Andes-Sur (que permite la transmisión de persona a persona), sino variantes ligadas a la inhalación de partículas virales de roedores de cola larga, conocido también como el ratón de los rastrojos.

Al respecto, la jefa del programa de Infecciones de Salta, Paula Herrera, dijo que: “Hasta la fecha no se documentó registro de la variante Andes en Salta ni transmisión interhumana entre las variantes que circulan en nuestra provincia, que son Laguna Negra, Orán, Bermejo y Guachipas”.

La funcionaria remarcó que en Salta los casos registrados están asociados al contacto con roedores silvestres o con ambientes contaminados por orina, heces y saliva de estos animales. “En nuestra provincia se estudió la posibilidad de transmisión interhumana y nunca pudo confirmarse esta variante”, explicó Herrera.

Situación en el país

En Argentina se han identificado varias cepas de hantavirus, entre ellas Orán, Lechiguanas, Pergamino y Andes, esta última asociada a un brote significativo en El Bolsón en 1996. El principal reservorio es el ratón colilargo, que elimina el virus a través de saliva y materia fecal durante el primer mes de infección, y por orina durante períodos prolongados que pueden extenderse hasta dos años.

“El período de incubación varía entre 4 y 45 días, con un promedio de 14 a 20 días. La enfermedad comienza con un cuadro inespecífico caracterizado por fiebre, mialgias, cefalea y síntomas respiratorios leves como tos. También pueden presentarse taquicardia e hipotensión. La evolución puede ser rápida y grave. En un lapso de 48 a 72 horas, el paciente puede desarrollar insuficiencia respiratoria aguda, con compromiso pulmonar significativo y, en algunos casos, falla miocárdica”, explicó Cristina Freuler, de Medicina Interna del Hospital Alemán..

Finalmente señaló que “la mortalidad es elevada, alcanzando aproximadamente el 52%, siendo la fibrilación ventricular una de las principales causas de muerte. El tratamiento es fundamentalmente de sostén, orientado a mantener la función respiratoria y cardiovascular del paciente”.

Fuente: El Tribuno

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